Llegamos a Manchester (en el micro MegaBus con una calefacción q no dejaba respirar, el cuello roto y una hora de retraso).
Martin nos estaba esperando en la parada (a todo esto, “la parada” era en la calle Chornton, o sea que no había una estación propiamente dicha como para esperar tranquilo…rafa cree q la mala onda del irlandés —de la que hablare luego—se debe a la espera incomoda de nuestra llegada). Hacia muuuuuuuuuuucho frio, y Martin resulto ser igual de altísimo e igual de pelirrojo como me lo imaginaba. Primer intercambio cultural: Melina grita “MARTIIINNNNNN” y se acerca a saludar con un abrazo un beso, y recibe, a cambio, la perfecta actitud irlandesa propia del tronco de un roble. …. …. Nada. Pf. No importa, pongamosle onda, “cultural differences” me dije a mi misma y segui. Nos pregunto Martin como habíamos viajado y nos dio la grata noticia: nos haba conseguido tickets para ir a ver el día siguiente a Manchester United. Claro, cada ticket nos dolio 25 pounds cash, porque usamos los pases de uno de los compañeros de Martin (que viven con el). El pibe compro un pase para toda la temporada, no se como es (gente futbolera entenderá) y se ve q no querria ir a este partido pedorro que fuimos nosotros asi q se hizo unos mangos (y nos partió al medio el presupuesto a nosotros, je). Igual, todo bien, estuvo bueno (después les digo).
Lo que pasó en Manchester fue bastante particular. A mí me bajoneó un poco porque no esperaba tal incompatibilidad con este pibe irlandés. Claro que no tenía expectativas altas, porque siempre que conoces personalmente a alguien que conocías solo por internet, nunca es lo mismo. Pero en este caso fue bastante choto todo porq la mala onda condiciono lo que (no) pudimos hacer.
Fue asi: encontramos con Rafa que Martin no tenia respuesta alguna. Sí, sí, era como un mueble. El primer dia pensamos “bueno, esta cansado”, a las horas pensamos “bueno, quizás no nos entiende el inglés (¿-hola, yo estoy estudiando ingeniería naval acaso?)” o “bueno, quizás el chabon es un amargo de por sí”. No encontramos respuesta. O por lo menos no una sola.
Los eventos se sucedieron trágicamente. Dia 1: llegamos a la casa, en donde Martin convive con otros dos irlandeses (y parece q solo salen entre ellos, y e “barrio”, que se llama Levanshulme, en las afueras de Manchester, pero solo a una estación del centro de Manchester, que es el “Manchester Picadilly”) y Martin nos dice que vamos a tener que dormir en su habitación, (con el tambien, claro). A mi no me puse feliz la noticia, pero pensé que no seria nada grave…después de todo, a tantos olores a huevo sobreviví en Bella Vista! Asi que, me dije, esto no podría ser algo completamente desconocido… Lo malo fue que Martin llegaba a su habitación (una de dimensiones pequeñísimas, donde su cama de 2 plazas ocupaba casi todo, y teníamos q hacer entrar un colchon mas de 2 plazas en el piso…Ah, apenas entras a la habitación se ve una bandera gigante del Che que ocupa casi toda la pared sobre la cabecera de la cama) revoleaba todo (campera o lo que fuere) sobre la pila de ropa sucia en el suelo (en donde aterrizara, iba a haber otra pila de ropa sucia igual, no era tan difícil) e iba directo a la computadora (dios, por ahí lo conoci! Como no imaginarlo?). El chabon parece q ahora además de su laburo (no entendemos muy bien con Rafa como llamar su laburo, pero seria como un asistente social con pendejos criminales) pasa música en clubs de Manchester. Entonces el pibe llegaba y punchi punchi punchi ponía música. Todo bien. Pero nosotros queríamos hablar, y teníamos que gritarle. Y la mayoría de las veces el pibe contestaba con algún movimiento de cabeza (es lo más expresivo que podíamos sacarle) y subía (aún Más) el volumen. Asi comenzó nuestra estadía en la casa. El pibe nos pidió que cerráramos la puerta de la habitación, asi que no sabíamos si podíamos andar libremente por la casa, porque parece que cada uno de estos aliens irlandeses se encerraba en su habitación y ahí quedaban (esta perfecto hacerlo a los 15 creo, como todos lo hicimos, pero..esta gente tenia 27/30 como nosotros!) Después de varias horas de puch punchi, nos queríamos ir a dormir. Así q empezamos a hacer la cama como para que entendiera. El pibe nos dijo que quería que lo acompañáramos a un boliche donde iba a ir de joda y nos tardo varios minutos explicarle que “nos encantaría pero estamos hechos concha”. Asi que fuimos a un pub irlandés a unas 3 o 4 cuadras de ahi. El barrio (Levenshulme) resulta que era un barrio irlandés hace muchos años. Ahora es una mezcla, y todo ese “legado” esta teñido de tiendas de kebab, musulmanes, hindúes, etc. Son la mayoría. Pero la gente no-imigrante del barrio parece q es en su gran mayoría irlandesa. El pub nos encantó. Gente grande (casi nadie de nuestra edad y menos que menos pendejos) parada y sentada tomando birra, birra y birra. Nos conmovió una pareja de gente muy grande tomando cerveza los dos tranquilitos en una mesa. Dato: Muchas de estas personas tenían la costumbre de, antes de sentarse, poner la campera o saco sobre la silla o banco, y luego sentarse encima. Y no era por falta de percheros. En fin, al rato de estar los tres sentados y después de haber hablado muy poco, Martin se fue. Al lado nuestro se sento una pareja de pibes como nosotros (el pibe con un pedo para 98mil, pero con altura) y nos pusimos a hablar. Nos sentamos todos en una mesa y nos cagamos de risa. Este fue el primer indicio de que no éramos nosotros el problema en la mala comunicación, sino básicamente, Martin. En el lugar también estaban haciendo un cumpleaños de una piba de 18. Muy muy familiera la cosa. Lo bueno es que la madre de la piba hizo mucha comida y repartía por las mesas. Muchos samBuches de mirga, de atun y otras cosas ricas, salchichas, etc, y unas mini tartitas super llenas de mucha mermelada de berries INCREIBLES. Teníamos una llave de la casa, asi que después del pub nos fuimos a dormir (Rafa antes paso por una fritanga hindu y se compro unas presas de pollo fritas con papas por 2 pounds). Ah, a la casa caminamos rapidito con el culo apretado porque el barrio era MUY fulero. O sea, una mina no camina a la noche por ahí sola ni en pedo. Es feo feo feo. Bueno, Martin llego tipo 5 am (nosotros teníamos que levantarnos para correr el colchon y dejarlo entrar, porque la puerta sino, no se abría) y roncamos todos infelices y descontentos.

1 comment:
Oh, PONELE ONDA!
¡¡Ya estás acá!!
(LOL)
PD: Era Martin o habrán tocado el timbre equivocado, che?!
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